Cuento de Aguas es un proyecto teatral en continua transformación, desarrollado a lo largo de casi una década como un itinerario artístico compartido entre Nápoles y Santiago de Cuba. Nacido del encuentro entre diferentes culturas, lenguajes y tradiciones, el espectáculo explora temas como la emigración, el sincretismo cultural y el diálogo profundo entre la música y la dramaturgia.
En el centro del proyecto se sitúa la reflexión sobre las “utopías perdidas, utopías soñadas”, en un relato coral que atraviesa identidades, pertenencias y memorias colectivas. La escena se convierte en un espacio de paso, donde la palabra y la música se funden para dar forma a una experiencia teatral plurilingüe e intercultural.
Origen del proyecto
La dramaturgia de Cuento de Aguas nace de una creación colectiva coordinada por Alina Narciso, junto a músicos y artistas cubanos e italianos. El largo periodo de residencia de la compañía Metec Alegre en Cuba alimentó un proceso de investigación estratificado, desarrollado a través de diversas fases y reescrituras.
El proyecto toma forma inicialmente como un taller abierto de investigación narrativa y escénica (Cunto de agua – work in progress – Teatro Nuovo, Nápoles, 2006), para desembocar después en una primera puesta en escena oficial en Santiago de Cuba (Cuento de Aguas – Cabildo Teatral, Santiago de Cuba, 2009), donde el tema de la emigración emerge con fuerza: el desarraigo, la nostalgia, la esperanza.
En los años siguientes, la dramaturgia se transforma, dejando progresivamente espacio a una estructura en la que la música asume un papel cada vez más central (Cuento de Aguas para voces y orquesta – Archivo Histórico, Santiago de Cuba, 2011 | Cuento de Aguas – Teatro Stabile di Napoli, Mercadante, 2015).
La escena
En su desarrollo más maduro (2015), Cuento de Aguas se configura como una obra coral en la que el diálogo entre Nápoles y Santiago de Cuba se convierte en estructura, estética e identidad escénica.
La presencia simultánea de artistas procedentes de ambas culturas da vida a una escena atravesada por diferentes lenguas, ritmos y cuerpos, en la que el teatro se abre a una dimensión ritual y colectiva. La música no acompaña a la dramaturgia, sino que la genera, transformando el espacio escénico en un lugar de encuentro y contaminación artística.
Imágenes y vídeo
La dimensión visual acompaña al proyecto a través de materiales de vídeo y documentación de escena que atestiguan las diversas fases de su desarrollo. Las imágenes contribuyen a reflejar la complejidad del recorrido creativo, subrayando la naturaleza procesual y en evolución del espectáculo. Fotografías y grabaciones de escena se insertan como elementos de memoria y estratificación, en diálogo con el trabajo dramatúrgico y musical.
Música
La música representa uno de los ejes fundamentales de Cuento de Aguas. En la versión para voces y orquesta, concebida como concierto-espectáculo para espacios abiertos, la partitura orquestal y vocal se convierte en el motor principal de la narración.
Sonido y palabra se entrelazan hasta fundirse en una única forma expresiva, capaz de superar las fronteras lingüísticas y geográficas. La música asume una función narrativa autónoma, construyendo puentes emocionales y simbólicos entre las diferentes identidades en escena.
Cuento de Aguas está producida por Metec Alegre, en colaboración con instituciones culturales cubanas e italianas, e interpretada por una compañía mixta italo-cubana compuesta por actores y músicos procedentes de diferentes ámbitos disciplinares.
Un papel central en el recorrido del proyecto lo desempeña la Residencia artística “Magica Montagna” en Morcone (BN), un espacio de trabajo compartido que ha permitido a los artistas vivir y crear juntos, profundizando en el diálogo intercultural y afinando aún más el lenguaje sincrético del espectáculo. La residencia ha representado un momento clave de consolidación del proyecto, confirmándolo como una experiencia artística y formativa capaz de generar intercambio y comunidad.
Créditos
Texto y dirección
Alina Narciso
Actores
Alessandra Borgia
Salvatore “Sasá” Cantalupo
Lisandra Hechavarría Hurtado
Alexander Legró Castillo
Sonia Morales García
Danila Sommaiolo
Músicos
Valerio Virzo – sax tenore
Iván Sánchez Guardiola – sax soprano
Sandra Agüero Quesada – basso
Adonis Hechavarría González – percussioni
Giovanni Imparato – percussioni e voce
Arreglos musicales
Sandra Agüero Quesada
Iván Sánchez Guardiola
Orquestación
Sandra Agüero Quesada
Música original
Walfrido Domínguez, Valerio Virzo
Videoescenografía
Alessandro Papa
Iluminación
Antonio Gatto
Vestuario
Violetta Di Costanzo
Montaje escenográfico
Lucio Calandrella
Fotografía de escena
Salvatore Esposito
Producción
Consejo Nacional de Artes Escénicas (Cuba), Metec Alegre




